sábado, 23 de agosto de 2008

Sentirse rechazado

Querida X, llevaba 8 meses detrás de ti, soñando con una caricia, un abrazo o cualquier otra manifestación de cariño pero nunca llegó. Nunca me atreví a decirte nada sobre la posibilidad de lo nuestro por miedo a perderte definitivamente, pero esta noche me he dado cuenta que nunca habrá nada (mas que darme cuenta me lo han chivado)y lo que más me ha jodido de todo es que tu sabías todo lo que yo sentía y has seguido comportandote igual, no parándome los pies y claro al final me he metido un ostiazo del quince. Tu querías un chico bueno, yo era bueno, querías otra cosa y yo actuaba acorde con ella, así hasta que llega a mis oidos que lo que quieres es un chico que sea bailongo. A partir de enterarme de ésto último, yo lo pasé mal (ya que yo nunca bailo) toda la semana pensándolo y dándole vueltas al tema de que cuando llegara el viernes, yo tendría que bailar si quería conseguir algo (absurdo verdad?. Evidentemente no conseguí nada por lo que he dicho antes. Pero bailando, se produjo algo que puede ser una de las mejores cosas que me han pasado desde hace mucho tiempo, y es que me divertí haciendo el mono (porque eso no es bailar) por el bar. Ese moneo que nos marcamos en corro, fue como volver a la esencia dieciseisañera de calimocho barato, desórdenes hormonales y derroche de testosterona. Realmente me gustó tanto que creo que podré repetirlo esta noche en un pueblo perdido de Valladolid y dentro de una semana en el propio valladolid con mi amigo Javito y así sucesivamente lo cual lleva mas facil a situaciones de pseudofolleteo rítmico. En definitivas cuentas, anoche perdí dos cosas, a ti y la verguenza. Espero que ninguna de las dos volvais a mi interior. Gracias a todos los que me aconsejaron

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