domingo, 31 de agosto de 2008

Lo di todo...

...como prueba el resultado de mi camisa.
Todo empezó en un parque de la ciudad con las clasicas tres litronas y joints pa'pasarlas, la cosa se ponía bien cuando recibimos a unos viejos amigos astures que venían a lo mismo, como buen anfitrión cayeron dos orujos más. Ya en el concierto, a media asta, rompí mi plusmarca de saltibanqui hasta quedar extenuado, la musica, el veneno y el calor hicieron su parte, y mi aspecto, lo más parecido a una mezcla de calimotxo, sudor y humo no prometian que la noche siguiera.
Con las fuerzas justas en las piernas conseguí llegar hasta la cama, la cual aún me guarda rencor.

1 comentario:

Eugenio dijo...

si fueras como la levinski habrías guardado la camisa y ahora podrías hacer una foto e ilustrar

hay que chupar más balanos